

16 alcachofas, 1/2 l. de aceite de oliva, 1/2 limón, 2 dientes de ajo pelados y laminados, 2 huevos batidos, 150 g. de harina, las hojas de 2 ramas de perejil picadas (conservar los tallos), 20 g. de almendra fileteada tostada.
1. Retirar las hojas exteriores de las alcachofas hasta llegar al corazón e introducirlas en un bol con abundante agua y los tallos de las ramas de perejil para evitar su oxidación.
2. Echar en una cacerola agua fría, 1/2 cucharada de harina, el zumo de 1/2 limón, un chorro de aceite de oliva y sal. Revolver a continuación con una varilla y acercar al fuego. Al romper a hervir, echar las alcachofas y dejarlas cocer hasta que estén tiernas. Retirarlas del caldo (reservar el caldo), secarlas y pasarlas por harina y huevo batido. Dorarlas en una sartén con 1/4 l. de aceite de oliva caliente y pasarlas a continuación con una espumadera a una bandeja con papel absorbente de cocina. 3. Dorar en una sartén con un chorrito de aceite las láminas de ajo hasta que resulten algo tostadas. Añadir en ese momento una cucharada de harina, las almendras fileteadas y remover constantemente con una cuchara de madera. Añadir 1/2 l. del caldo de cocción de las alcachofas, sazonar y dejar cocer hasta que resulte ligada la salsa. Agregar entonces las alcachofas, espolvorear perejil picado y cuando recupere el hervor, retirar del fuego.

Repartir en platos las alcachofas, cubrir con la salsa y servirlas bien calientes.